July 21, 2021 asad yusupov

Capri, la isla de el apego de Pablo Neruda asi­ como Matilde Urrutia

Capri, la isla de el apego de Pablo Neruda asi­ como Matilde Urrutia

Capri dio refugio a Pablo Neruda en su exilio y no ha transpirado este la recompenso con alguno sobre las poemarios mas famosillos ‘Los versos del capitan’. Os invitamos a viajar solas o con amigas a esta isla mediterranea recordando su apasionada (y clandestina) leyenda sobre apego con Matilde Urrutia.

Marina Pequena de Capri. Martyna Bober

Pablo Neruda fue un enorme poeta. Eso ninguna persona lo duda y no ha transpirado alli esta su Nobel sobre Literatura. Sin embargo Asimismo fue un hombre que sufrio y padecio a causa de el exilio y por un apego prohibido, el sobre Matilde Urrutia, a quien habia popular en Mexico cuando bien habia salido de su estado procedente, obligado por las malas maneras (es un decir) de el por lo tanto dirigente de el estado, el general Videla.

Luego de muchos vericuetos asi­ como muchas calamidades, el autor de Veinte poemas sobre amor y una cancion desesperada dio con las huesos en la isla bellisima, Capri. Asi­ como llego alla gracias a que las amistades, los intelectuales italianos, lucharon para que nunca externamente detenido desplazandolo hacia el pelo deportado, por consiguiente esa era la intencion de el Gobierno sobre Roma, presionado por los grupos conservadores que no querian en su territorio a un adulto de ideas comunistas, por excesivamente sabio que este exteriormente.

Matilde Urrutia desplazandolo hacia el pelo Pablo Neruda en Capri. © Archivo Institucion Pablo Neruda

Neruda en Capri con Matilde Urrutia

Fue en 1952 cuando Pablo Neruda llego a Capri en empresa de su enamorado, la cantante chilena Matilde Urrutia. Ambos se habian visto Ahora (incluso habian hecho viajes) a escondidas de la aun esposa de el poeta, la pintora argentina Delia de el Carril. Desplazandolo hacia el pelo en este bello decorado insular, situado en pleno Mediterraneo unido al golfo de Napoles, pasaron seis meses, un tiempo en el que fructifico la bonita leyenda sobre apego que quedo inmortalizada en Los versos de el capitan, un libro que, nunca nos enganemos, no goza de nada que ver con barcos ni piratas ni aventuras.

Capri, la isla que sirvio sobre refugio a los emperadores romanos, tan sibaritas como las que actualmente frecuentan este territorio, acogio con las brazos abiertos a Pablo Neruda. Aqui le ofrecieron una residencia, le animaron an escribir y no ha transpirado le prometieron editar todo texto que viera mГіvil silversingles la luz en este humilde territorio de el mar Tirreno.

Versos encendidos de emocion

Mismamente que, cuando el poeta-capitan termino sus versos torridos y no ha transpirado encendidos de entusiasmo, se dispuso a publicarlos, No obstante lo hizo igual que “Anonimo” por motivo de que no queria ofender a su esposa legitima, la pintora argentina Delia de el Carril.

El poemario, dividido en siete partes, se publico veloz, el 8 de julio de 1952, asi­ como se editaron solo 44 ejemplares que salieron de la imprenta procedimiento Tipografico sobre Napoles, con funcion marfil hecho manualmente desplazandolo hacia el pelo con una cabecera de medusa en la portada. La publicacion fue culpabilidad sobre Paolo Ricci y los poemas iban precedidos sobre la carta firmada por la supuesta Rosalia de la Cerda que, desde La Habana, mandaba divulgar los poemas que habia escrito de la novia un ex combatiente republicano de la conflicto Civil espanola. Evidentemente, aquella carta preliminar fue un hallazgo mas sobre Neruda Con El Fin De nunca incomodar a su todavia esposa.

La pareja en Capri. © Archivo Institucion Neruda.

Un poemario carente firma

Puesto que bien, cada individuo de los 44 ejemplares fueron an interrumpir a las colegas que, en comienzo, iban a proteger el reserva del origen sobre aquellos poemas, una comision que se revelo irrealizable. Dentro de ellos, estaban el poeta asi­ como novelista Salvatore Quasimodo, quien igual que Neruda recibio el premio Nobel; el pintor desplazandolo hacia el pelo periodista Carlo Levi, el Ademi?s pintor Renato Guttuso, el cineasta Luchino Visconti, el redactor ruso Ilya Ehrenburg, el poeta turco Nazim Hikmet, los dirigentes comunistas Palmiro Togliatti y no ha transpirado Pietro Ingrao, o Giorgio Napolitano, que despues acabaria siendo gobernante de Italia. Y tuvieron que pasar 11 anos inclusive que Neruda reconocio finalmente la autoria de los versos.

“La sola certeza podri­a ser nunca quise, durante mucho lapso, que esos poemas hirieran a Delia, de quien me separaba. Delia del Carril, pasajera suavisima, hilo de punal y miel que ato mis manos en los anos de vida sonoros, fue Con El Fin De mi durante 18 anos de vida la ejemplar companera”, dejo escrito Pablo Neruda.

Jardines sobre Augusto, en Capri. © Gary Along

Capri era tan bella igual que actualmente

?Y como era la isla sobre Capri que acogio a Pablo Neruda? Por consiguiente basicamente como En la actualidad, por motivo de que inclusive permite 70 anos de vida debido a era uno de los primeros destinos sobre reposo sobre los privilegiados del mundo firme que llegaban aca, atraidos por las espectaculares acantilados asi­ como su historia milenaria. Actualmente, en esti­o, sigue sacando busto y no ha transpirado las amantes sobre lo exclusivo se vuelven locos por encontrar un hueco en esta isla de escasamente 17 kilometros sobre perimetro y no ha transpirado poquito mas de 7.000 habitantes.

En la actualidad, casi nada tres poblaciones, Capri, Anacapri desplazandolo hacia el pelo Marina enorme, acogen a los cientos sobre turistas que cada ano, especialmente en esti­o, llegan hasta su costa y no ha transpirado que se quedan embelesados Ademi?s con las elegantes villas, sus enredadas callejas o las espectaculares acantilados que se alzan junto al mar, por nunca hablar sobre la espectacular Gruta Azul o las impresionantes ruinas de las milenarias villas romanas.

Freno a su expulsion

Existe que acordarse, para conocer como llego Incluso aqui Neruda, que, cuando salio sobre Chile trayecto de el exilio, busco refugio primeramente en Paris, en donde le recibieron con alborozo Picasso, Louis Aragon, Paul Eluard, Ilya Ehrenburg y otros desmedidos intelectuales de aquel tiempo. No obstante las grupos sociales mas conservadores y rancios nunca querian al autor sobre Confieso que he vivido por considerarle “agente del comunismo sovietico” y consiguieron quitarlo de en medio. Alguna cosa similar sucedio en Italia, an en donde le llevaron despues sus pasos, no obstante aca tuvo la fortuna de que sus “fans”, intelectuales asi­ como ciudadanos de a pie, llegaron en masa para paralizar la equilibrio sobre expulsion que pesaba sobre el poeta. Y no ha transpirado fue tan clamorosa la acogida dispensada a Neruda que el ministro del Interior se vio obligado a suspender aquel mandato.

Horizonte de Capri.

En una morada blanca